Y llegó el 31 de diciembre de 2014 como si fuera una fecha escogida casi al azar en un relato pulp futurista de hace unas décadas. Un relato en el que el autor copiara descaradamente y sin talento premisas al azar de 1984, de George Orwell. Un relato en el que el giro escalofriante es que todo resulta ser verdad.
En apenas unas horas entra en vigor el ya famoso canon AEDE. ¿Qué significa esto? Nadie lo sabe con exactitud porque todavía no hay reglamento que desarrolle la Ley de Propiedad Intelectual. Esto genera una terrible inseguridad jurídica que hace que dentro de unos meses un abogado de CEDRO te pueda mandar una factura astronómica por hacer algo que tú creías legítimo según tu interpretación del artículo 32.2 de la LPI. Suponiendo que fueras consciente de una legislación que se ha intentando hacer a escondidas y de tapadillo y que solo se ha conocido gracias a que, al contrario de lo que ellos mismos y el gobierno creen, los medios agrupados bajo el paraguas AEDE no son los únicos que informan. Visto lo visto, quizá los únicos que informan con independencia y veracidad son precisamente los que no están en ese lobby que define tan bien el concepto "casta" manejado por Podemos.
Aún no sabemos las consecuencias concretas que traerá el canon AEDE. Quizá ninguna, ahora que se les ha ido la gallina de los huevos de oro. Porque el futuro es incierto, pero el pasado de esta ley ya ha generado un buen reguero de medios, empresas y empleos en la cuneta. El más sonado ha sido, ya se sabe, el cierre de Google News España, la que iba a ser la principal fuente de financiación de esta subvención encubierta a los periódicos amigos. Es la primera vez que el buscador de Mountain View toma una decisión así de drástica en un país que se dice a sí mismo "democrático". Hay que entrecomillar cuando unas pocas cabeceras periodísticas son las que redactan una ley que las beneficia a cambio de apoyar un gobierno asediado por los casos de corrupción de cara a próximas convocatorias electorales.
Por supuesto, no son los únicos. Planet Ubuntu acaba de anunciar que deja de enlazar medios españoles. Y no sabemos si será suficiente porque, a falta de reglamento, quizá se encuentre con que CEDRO tiene que recaudar también el canon para medios extranjeros que ni saben qué es ni lo van a reclamar jamás. Lo de SGAE se va a quedar en un juego de niños comparado con la opacidad y la apropiación de fondos que va a surgir de este nuevo impuesto revolucionario. También han caído LobbyDigital, Rankr, NiagaRank... Sin mencionar pequeños medios de información cuyo despegue se verá afectado por el hecho de no existir Google News ni otros agregadores, generalistas o especializados, que podrían haberles ayudado a abrirse camino.
Aún queda por saber qué harán otros referentes como Menéame. Parece que están dispuestos a pelear judicialmente, por defender con quijotesco idealismo la libertad de expresión, la libertad de información (no hay que confundirlas), e incluso la libertad de competencia empresarial que desaparece cuando un gobierno legisla a la carta de unas cuantas compañías amigas.
Y según Wert, un ministro que se atreve a llamar en una comunicación "tasa Google" al artículo 32.2 de la LPI dejando claro de qué iba el juego, las redes sociales no están afectadas por la nueva legislación. ¿Mantendrá esa postura ahora que no tiene un Google al que exprimir? Nada en la redacción de la norma impide que un tuitero que se dedica a enlazar noticias se considere agregador, por poner un ejemplo. La inseguridad como marco jurídico será parte de la herencia recibida por quienquiera que ocupe la silla de Mariano Rajoy cuando éste se vaya, esperemos, al final de la legislatura.
Habréis notado que en este post no hay ningún enlace. Este es el futuro de Internet. Porque en España, la Red tal y como la conocíamos ha muerto.
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miércoles, 31 de diciembre de 2014
viernes, 12 de diciembre de 2014
Google es ETA
Estoy segura de que anoche se barajaba el encabezamiento de este post como titular de primera en varios diarios de AEDE. Como ya sabemos todos, el jueves 11 de diciembre, Google anunciaba el cierre de su servicio Google News en España debido a la aprobación del canon AEDE. En este caso la empresa del buscador era ese comensal que se pide una ensalada y luego le toca pagar a escote la cena en la que los demás se han hinchado a solomillos. Solo que en este caso además no le habían traído la ensalada y los demás asistentes se ponían bordes con él.
Me hubiera gustado mirar por un agujerito las reacciones a la noticia del cierre en todas las direcciones de los medios de AEDE. Los teléfonos debían de estar echando humo. Como algunas cabezas. La prueba es lo rápido que han salido a pedir al Gobierno y la Unión Europea que impidan el cierre del agregador al que iban a sacarle los cuartos. Es su forma de gritar: "¡que no escape!". En el editorial de El Mundo hablan de unanimidad de los medios a favor de la ley Lassalle y del canon AEDE. Ignorando así a los editores de la AEEPP e independientes, que en todo momento se han opuesto. Además, prácticamente acusan al buscador de "obstaculizar el acceso a la información en Internet". Ahora entiendo por qué si pongo "el mundo" en el navegador me sugiere la web de El Mundo Today en lugar del diario de Casimiro García-Abadillo.
En El País intentan ser más conciliadores e instan al Gobierno a negociar. Algo que la Coalición Pro Internet y los usuarios llevamos pidiendo desde que la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual pasó por el consejo de ministros de la mano de Soraya Sáenz de Santamaría. Todavía estamos esperando.
Más divertida si cabe ha sido la reacción del Gobierno. El ministerio de Cultura empezó publicando un comunicado en el que habla del canon por cita nombrándolo "tasa Google". Es como si en tu calle prohibieran aparcar arbitrariamente y a la multa la llamaran "impuesto José Luis", reconociendo que efectivamente van a por ti. En el texto se dice que los usuarios de redes sociales están exentos de su pago, pero seguimos sin una definición legal de redes sociales o de agregadores. Supongo Ricardo Galli y Benjamí Villoslada han ido a comprar sudaderas con capucha para decir que Menéame es una red social.
Después de este comunicado, José Ignacio Wert afirmó a golpe de canutazo que los medios podrán negociar con Google la cantidad que cobrarán por el dichoso canon que, recuerdo, es irrenunciable. Y si no hay acuerdo, la cuantía la fija la Comisión de Propiedad Intelectual. Cómo son estos de Google, que no quieren negociar ni nada.
Sobre las declaraciones de Wert falta saber dos cosas: si tenía permiso de la vicepresidenta y si sabía de qué le estaban hablando.
Como dice Ricardo Galli, el gobierno ha entrado en pánico. Tantos meses sin escuchar a nadie de los que advertían de que se estaban metiendo en un lío épico sin mirar las consecuencias al final nos han llevado a este lío épico en el que nadie conoce las consecuencias.
Entre tanto, quedan dos semanas para que la nueva LPI entre en vigor y seguimos sin reglamento. Es una ley que ahora todas las partes saben que no se puede cumplir, pero para la que no parece que haya marcha atrás. Un embrollo que con el diálogo apropiado se podría haber resuelto allá por junio y que ahora debe solucionarse contra reloj antes del día 16, fecha anunciada para el cierre de Google News España.
Y lo único que nos han dejado claro el Gobierno y el lobby de AEDE es que Google es malo porque les enlaza y que Google es malísimo porque ha decidido dejar de enlazarles. Estamos a un paso de exigir que pidan perdón y entreguen el algoritmo.
Me hubiera gustado mirar por un agujerito las reacciones a la noticia del cierre en todas las direcciones de los medios de AEDE. Los teléfonos debían de estar echando humo. Como algunas cabezas. La prueba es lo rápido que han salido a pedir al Gobierno y la Unión Europea que impidan el cierre del agregador al que iban a sacarle los cuartos. Es su forma de gritar: "¡que no escape!". En el editorial de El Mundo hablan de unanimidad de los medios a favor de la ley Lassalle y del canon AEDE. Ignorando así a los editores de la AEEPP e independientes, que en todo momento se han opuesto. Además, prácticamente acusan al buscador de "obstaculizar el acceso a la información en Internet". Ahora entiendo por qué si pongo "el mundo" en el navegador me sugiere la web de El Mundo Today en lugar del diario de Casimiro García-Abadillo.
En El País intentan ser más conciliadores e instan al Gobierno a negociar. Algo que la Coalición Pro Internet y los usuarios llevamos pidiendo desde que la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual pasó por el consejo de ministros de la mano de Soraya Sáenz de Santamaría. Todavía estamos esperando.
Más divertida si cabe ha sido la reacción del Gobierno. El ministerio de Cultura empezó publicando un comunicado en el que habla del canon por cita nombrándolo "tasa Google". Es como si en tu calle prohibieran aparcar arbitrariamente y a la multa la llamaran "impuesto José Luis", reconociendo que efectivamente van a por ti. En el texto se dice que los usuarios de redes sociales están exentos de su pago, pero seguimos sin una definición legal de redes sociales o de agregadores. Supongo Ricardo Galli y Benjamí Villoslada han ido a comprar sudaderas con capucha para decir que Menéame es una red social.
Después de este comunicado, José Ignacio Wert afirmó a golpe de canutazo que los medios podrán negociar con Google la cantidad que cobrarán por el dichoso canon que, recuerdo, es irrenunciable. Y si no hay acuerdo, la cuantía la fija la Comisión de Propiedad Intelectual. Cómo son estos de Google, que no quieren negociar ni nada.
Sobre las declaraciones de Wert falta saber dos cosas: si tenía permiso de la vicepresidenta y si sabía de qué le estaban hablando.
Como dice Ricardo Galli, el gobierno ha entrado en pánico. Tantos meses sin escuchar a nadie de los que advertían de que se estaban metiendo en un lío épico sin mirar las consecuencias al final nos han llevado a este lío épico en el que nadie conoce las consecuencias.
Entre tanto, quedan dos semanas para que la nueva LPI entre en vigor y seguimos sin reglamento. Es una ley que ahora todas las partes saben que no se puede cumplir, pero para la que no parece que haya marcha atrás. Un embrollo que con el diálogo apropiado se podría haber resuelto allá por junio y que ahora debe solucionarse contra reloj antes del día 16, fecha anunciada para el cierre de Google News España.
Y lo único que nos han dejado claro el Gobierno y el lobby de AEDE es que Google es malo porque les enlaza y que Google es malísimo porque ha decidido dejar de enlazarles. Estamos a un paso de exigir que pidan perdón y entreguen el algoritmo.
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martes, 25 de noviembre de 2014
¿Quién es quién en el #CanonAEDE? (¡CON GIFS!)
Llevamos nueve meses de la parida del canon AEDE. Aprobado por el poder legislativo español, tan independiente del ejecutivo como los frikis de Sálvame de sus guionistas gracias a la mayoría absoluta del Partido Popular, parece que hay poco que hacer.
Pero por lo pronto, a punto de entrar en millones de periodos preelectorales, podemos acordarnos de las posturas y acciones de cada uno para poder votar en conciencia. Y como en El blog más caro del mundo tenemos voacación de servicio público, vamos a repasar todos los actores de este drama, en el sentido literal del término. Empecemos por los villanos:
CNMC. Otro de los que deberían ser aliados de un Gobierno del PP y que se enfrentaron en seguida a una ley que ataca a la competencia y de la que ni siquiera les han pedido una valoración previa. Como guardianas de la economía, el mensaje para la iniciativa de Soraya Sánez de Santamaría ha sido claro:
Pero por lo pronto, a punto de entrar en millones de periodos preelectorales, podemos acordarnos de las posturas y acciones de cada uno para poder votar en conciencia. Y como en El blog más caro del mundo tenemos voacación de servicio público, vamos a repasar todos los actores de este drama, en el sentido literal del término. Empecemos por los villanos:
- AEDE. La Asociación de Editores de Diarios Españoles. No representan a todos, solo a los que mantienen cierta actitud frente a las nuevas tecnologías.
- Soraya Sáenz de Santamaría. Nueva lideresa del PP. Acapara tantos cargos y poderes que no sabemos de dónde saca el tiempo para que AEDE la lobbytomice. O viceversa.
- Wert y Lassalle. Ministro y secretario de Estado de Cultura, los responsables del tema. Deben de estar haciendo algo importante, porque no se les ha visto el pelo con este tema. Y cuando se les ha visto, ha sido para aclarar que una cosa o la contraria en respuestas totalmente aleatorias.
- La oposición. Los hay que quieren endurecer la Ley de Propiedad Intelectual, los hay que piensan que hay que suprimir la reforma de raíz... en realidad es lo que piensan los mismos parlamentarios del PP que no han sido lobbytomizados: que no se enteran de nada, pero que no, por si acasao.
- Gorriarán. El parlamentario de UPyD ha mantenido la posición más clara y combativa contra el canon AEDE. Si alguien ha hablado alto y claro al respecto y ha intentado parar su aprobación dentro del Congreso, ha sido él.
- CEOE. Los empresarios fueron uno de los primeros organismos en posicionarse en contra del canon y el primer aliado tradicional del PP en criticar esta iniciativa del Gobierno. Que los conservadores se presenten como liberales y luego ataquen así la libertad de empresa no tiene sentido para nadie.
- CEDRO. ¿Recordáis el chiringuito de la SGAE? Pues la ley prevé que el canon AEDE lo recaude y tramite una gestora de derechos parecida. Y hoy por hoy la única que hace algo parecido es el Centro Español de Derechos Reprográficos. Pocos medios online son socios de esta sociedad que a su vez estará encargada de un cobro irrenunciable por sus beneficiarios.
- AFI. Analistas Financieros Internacionales hizo un estudio de las consecuencias de la aplicación del canon AEDE. Sus conclusiones son claras.
- Coalición Pro Internet. Varias empresas y medios de comunicación reaccionaron rápido para enfrentarse a la injusticia de la nueva LPI. Porque si algo nos han enseñado los Power Rangers y Dragon Ball es que cuando el enemigo es demasiado poderoso, hay que unirse.
- Google. En teoría los principales afectados por la nueva LPI, hasta el punto de que aún hay quien llama tasa Google al canon AEDE. Lo cierto es que el gigante de Mountain View ya ha dicho que si le tocan mucho las narices, cerrará Google News, el agregador al que afecta el texto y esperará a la siguiente ocurrencia para sacarles la pasta.
- Menéame. Este sí, uno de los principales afectados por el canon AEDE. En la imagen, uno de sus creadores, Ricardo Galli leyendo por primera vez el proyecto de ley.
- Pedrojota Ramírez. Como director de El Mundo fue uno de los principales impulsores del canon. Hasta que el Gobierno decidió sacar tajada del mismo y exigió la cabeza de Ramírez como sacrificio propiciatorio para aprobarlo. Todavía no debe saber por dónde le ha caído.
- El Congreso. Guardián de la soberanía popular al que le colaron la reforma de la LPI con veranidad, alevosía y una mayoría absoluta alienante del partido en el Gobierno.
- El Senado. La oposición intentó hacer algo en el trámite en esta cámara, pero todos sabemos para qué sirve.
- Internautas. Los ciudadanos que han logrado enterarse del nuevo canon a pesar del cortafuegos informativo montado por AEDE han reaccionado unánimemente.
- Europa. La Unión Europea ha legislado y sentenciado contra del canon AEDE incluso antes de que la vicepresidenta del Gobierno español se lo sacara de la manga. Además, el PP se lo ocultó en las notificaciones obligatorias. Europarlamentarios españoles ya han iniciado acciones para que le bajen los humos a Rajoy y amigos.
Esperemos que no la líen muy gorda hasta que llegue ese momento.
Prevously: El Canon AEDE en 13 gifs.
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miércoles, 5 de noviembre de 2014
¿Por qué no nos lanzamos a la calle contra el #CanonAEDE?
Pueden parecerlo, pero los promotores del canon AEDE no son completamente idiotas. Ni los políticos ni los editores. En primer lugar han sabido controlar bien la información, impidiendo que llegara al gran público por una parte y disfrazándola por otra. Aquello de "tasa Google" no fue un invento casual de un periodista ocurrente: fue lo que en marketing llamarían un naming muy bien pensado para el producto que nos querían vender.
Las fechas en las que los pasos importantes en el camino legislativo tuvieron lugar tampoco fueron inocentes. Recordamos cómo pasó de tapadillo en verano por el Congreso en una comisión infame, sin tan siquiera pasar por el pleno.
Por suerte unos cuantos nos empeñamos en hacer ruido y conseguimos que dejaran de engañarnos con lo de "tasa Google" y prendiera "canon AEDE", si bien la url de este blog es testigo de que yo hubiera preferido "canon Soraya" por nuestra omnímoda vicepresidenta del Gobierno que últimamente es el perejil de todas las salsas. Ella fue la que en último término fue quien coló el nuevo impuesto por la puerta de atrás de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual.
El texto de la LPI es además tan ambiguo y tan chapucero que es difícil explicar a la gente por qué esta reforma es importante y es un atentado contra sus libertades. El propio ministerio no se aclara si las redes sociales están sujetas o no al canon por cita: un día te saca una nota de prensa diciendo que no y al día siguiente sale Wert en Jot Down diciendo que sí. El caso es que a principios de noviembre todavía no se sabe y según el BOE empezaremos a pagarlo el día 1 de enero. ¿Qué? ¿Cuánto? ¿A quién?
Esto nos lleva a la convicción de muchos de que tan grande chapuza nunca llegará a ser efectiva. Mucho menos cuando ya hay jurisprudencia europea en contra del texto español. Es un error pensar esto porque si algo saben hacer los políticos españoles es bailar durante su legislatura y pasarles el marrón a los siguientes. Si tenemos la suerte de que el PP vuelva a la oposición en las próximas generales, veremos cómo echan en cara al nuevo Gobierno errores de esta reforma suya.
Por último la desfachatez del rodillo de la mayoría absoluta de Mariano Rajoy y su pandilla. Les da igual todo. Podríamos seguir el ejemplo de Hungría, que reunió miles de personas en su capital para protestar contra un canon sobre el tráfico en Internet. Se sumaría a las huelgas contra la privatización de diversos sectores públicos, contra la reforma laboral, hasta a favor de la República y su escasa repercusión. El Gobierno está convencido de que su futuro depende de organismos internacionales. Y seguramente sea así, aunque sea un futuro laboral en multinacionales, no político al servicio de los ciudadanos.
Comentaba Toño Fraguas en Lo de las noticias que asistimos a un escenario político en el que parece que veamos el final de un partido en el que ambos equipos se conforman con el empate. Hemos dejado de prestar atención a los grandes partidos porque confiamos en el comodín de Podemos. Pero ni Pablo Iglesias ni su formación se han pronunciado aún sobre el tema del canon AEDE. ¿Por qué? ¿Cuál es su postura sobre la prensa libre? ¿También creen que su destino electoral depende del apoyo de las grandes cabeceras clásicas?
Alguien va a acabar en la calle por el canon AEDE. Si no son los políticos, seremos nosotros.
Las fechas en las que los pasos importantes en el camino legislativo tuvieron lugar tampoco fueron inocentes. Recordamos cómo pasó de tapadillo en verano por el Congreso en una comisión infame, sin tan siquiera pasar por el pleno.
Por suerte unos cuantos nos empeñamos en hacer ruido y conseguimos que dejaran de engañarnos con lo de "tasa Google" y prendiera "canon AEDE", si bien la url de este blog es testigo de que yo hubiera preferido "canon Soraya" por nuestra omnímoda vicepresidenta del Gobierno que últimamente es el perejil de todas las salsas. Ella fue la que en último término fue quien coló el nuevo impuesto por la puerta de atrás de la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual.
El texto de la LPI es además tan ambiguo y tan chapucero que es difícil explicar a la gente por qué esta reforma es importante y es un atentado contra sus libertades. El propio ministerio no se aclara si las redes sociales están sujetas o no al canon por cita: un día te saca una nota de prensa diciendo que no y al día siguiente sale Wert en Jot Down diciendo que sí. El caso es que a principios de noviembre todavía no se sabe y según el BOE empezaremos a pagarlo el día 1 de enero. ¿Qué? ¿Cuánto? ¿A quién?
![]() |
| El comodín de Podemos. |
Por último la desfachatez del rodillo de la mayoría absoluta de Mariano Rajoy y su pandilla. Les da igual todo. Podríamos seguir el ejemplo de Hungría, que reunió miles de personas en su capital para protestar contra un canon sobre el tráfico en Internet. Se sumaría a las huelgas contra la privatización de diversos sectores públicos, contra la reforma laboral, hasta a favor de la República y su escasa repercusión. El Gobierno está convencido de que su futuro depende de organismos internacionales. Y seguramente sea así, aunque sea un futuro laboral en multinacionales, no político al servicio de los ciudadanos.
Comentaba Toño Fraguas en Lo de las noticias que asistimos a un escenario político en el que parece que veamos el final de un partido en el que ambos equipos se conforman con el empate. Hemos dejado de prestar atención a los grandes partidos porque confiamos en el comodín de Podemos. Pero ni Pablo Iglesias ni su formación se han pronunciado aún sobre el tema del canon AEDE. ¿Por qué? ¿Cuál es su postura sobre la prensa libre? ¿También creen que su destino electoral depende del apoyo de las grandes cabeceras clásicas?
Alguien va a acabar en la calle por el canon AEDE. Si no son los políticos, seremos nosotros.
jueves, 18 de septiembre de 2014
El Tribunal Supremo suspende la LPI de Lassalle
Ha sido una montaña rusa emocional: a última hora del martes 17 de septiembre, saltaba el titular "El Supremo suspende la Ley de Propiedad Intelectual hasta que la UE se pronuncie". Yo misma me emocioné pensando que habíamos ganado la batalla con un deus ex machina que ni Sófocles.
En Twitter, Marilín Gonzalo y Víctor Sánchez del Real me sacaron rápidamente de mi error y ya hice lo que tan poca gente hace: leerme el artículo entero. Pero como seguí sin entender nada, le pregunté a David Bravo, que sabe de estas cosas más que yo y, mal que le pese, incluso más que Kiko Rivera.
La ley que suspende el Supremo es lo que se conoce como Ley Lassalle, la LPI que hay actualmente en vigor y que organiza el sistema de compensación por copia privada con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Aquel canon que antes pagaban los que compraban CDs vírgenes y ahora pagamos entre todos. Hasta los diputados que cogen los iPads del Congreso para regalárselos a los nietos.
El Supremo no tiene claro que el sistema de compensación a los autores español sea compatible con las directivas europeas, por lo que remite el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Ese que ya sabemos que no es muy fan del canon AEDE. Según el artículo de Riaño, el Gobierno ya estaba avisado por un informe del Consejo de Estado, pero Wert es inasequible al desaliento e impermeable a la inteligencia.
Ahora bien, ¿cómo afecta esto al canonazo? Pues entre en absoluto y machacándolo definitivamente. El Supremo no dice nada de la reforma que está actualmente en el Senado, principalmente por eso, porque es una ley sin aprobar. Ahora el PP podría tirar para adelante sin más confiando ganar en el TJUE o en que el marrón se lo coman ya los siguientes inquilinos de La Moncloa. También podría modificar en la nueva ley los aspectos relativos al canon por copia privada y dejar intactos los demás puntos, incluido el que metió Soraya Sáenz de Santamaría con el canon por cita. Por si acaso, el PP ha prolongado el periodo para presentar enmiendas a la ley, que en principio expiraba el mismo martes 17 de septiembre.
Por último, con toda la oposición en contra, con los senadores divididos sobre qué hacer con esta ley que les ha salido incómoda y con Rajoy en modo pánico viendo las elecciones acercarse a velocidad de crucero, podrían dejar la reforma morir en el Senado y dejar al menos alguno de nuestros derechos en paz. Que los dioses nos protejan.
En Twitter, Marilín Gonzalo y Víctor Sánchez del Real me sacaron rápidamente de mi error y ya hice lo que tan poca gente hace: leerme el artículo entero. Pero como seguí sin entender nada, le pregunté a David Bravo, que sabe de estas cosas más que yo y, mal que le pese, incluso más que Kiko Rivera.
La ley que suspende el Supremo es lo que se conoce como Ley Lassalle, la LPI que hay actualmente en vigor y que organiza el sistema de compensación por copia privada con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Aquel canon que antes pagaban los que compraban CDs vírgenes y ahora pagamos entre todos. Hasta los diputados que cogen los iPads del Congreso para regalárselos a los nietos.
El Supremo no tiene claro que el sistema de compensación a los autores español sea compatible con las directivas europeas, por lo que remite el texto al Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Ese que ya sabemos que no es muy fan del canon AEDE. Según el artículo de Riaño, el Gobierno ya estaba avisado por un informe del Consejo de Estado, pero Wert es inasequible al desaliento e impermeable a la inteligencia.
Ahora bien, ¿cómo afecta esto al canonazo? Pues entre en absoluto y machacándolo definitivamente. El Supremo no dice nada de la reforma que está actualmente en el Senado, principalmente por eso, porque es una ley sin aprobar. Ahora el PP podría tirar para adelante sin más confiando ganar en el TJUE o en que el marrón se lo coman ya los siguientes inquilinos de La Moncloa. También podría modificar en la nueva ley los aspectos relativos al canon por copia privada y dejar intactos los demás puntos, incluido el que metió Soraya Sáenz de Santamaría con el canon por cita. Por si acaso, el PP ha prolongado el periodo para presentar enmiendas a la ley, que en principio expiraba el mismo martes 17 de septiembre.
Por último, con toda la oposición en contra, con los senadores divididos sobre qué hacer con esta ley que les ha salido incómoda y con Rajoy en modo pánico viendo las elecciones acercarse a velocidad de crucero, podrían dejar la reforma morir en el Senado y dejar al menos alguno de nuestros derechos en paz. Que los dioses nos protejan.
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